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Un padre gay adopta en Argentina a una niña abandonada

LA NIÑA ESTABA HOSPITALIZADA Y FUE ADOPTADA GRACIAS A LA PRESIÓN DE LAS ASOCIACIONES LGTB+

Un hombre gay soltero que siempre quiso ser padre ha encontrado la familia de sus sueños tras adoptar a una niña que había sido abandonada en el hospital.

Al crecer en la Argentina profundamente conservadora de los años 90, Pablo Fracchia nunca pensó que la paternidad fuera una opción para él.

De adolescente pensó que sólo había dos formas de que su historia resultara: seguir en el armario o renunciar a su sueño de ser padre.

“Recuerdo haber visto al arzobispo en la televisión pública nacional diciendo que todos los homosexuales deberían irse a vivir a una isla y alejarse de la gente buena y trabajadora”, dijo.

“Y también los efectos de la dictadura (cuando se trataba de redadas policiales en lugares LGBT+) eran algo habitual incluso después del restablecimiento de la democracia. Así que hay una distancia absoluta entre mi infancia y la situación actual”.

Pero las cosas cambiaron: Pablo creció y se convirtió en un activista de la Federación LGBTQ+ de Argentina, y con el tiempo fue viendo cómo su país evolucionaba a su alrededor.

Cuando Argentina se convirtió en uno de los primeros países latinoamericanos en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo en 2010, tuvo un destello de esperanza: su sueño de ser padre podría hacerse realidad.

Pablo se apuntó a la adopción de un niño en 2017 y, tras dos largos años de espera, recibió la llamada de un juez de familia.

Esa fue la primera vez que oyó hablar de Mia, una niña de un año y diez meses que vivía en un hospital debido a una grave afección gastrointestinal.

 

Mia necesitaba atención médica seria y su familia biológica no podía proporcionársela, por lo que fue enviada a una institución para niños con problemas de salud.

Pablo se propuso inmediatamente. Cuando se descartó a los otros tres padres que estaban en la carrera por adoptar a Mia, recibió la importantísima llamada: al día siguiente pudo conocer a su hija por primera vez. Una publicación compartida por Pablo Fracchia (@pablitofracchia)

Llevan más de un año juntos y Pablo adora a su pequeña hija: “Si tengo que usar dos palabras para describir a Mia, serían ‘resistencia’ y ‘poder'”, dice.

“Esta niña ha sobrevivido de todas las maneras posibles, ya que tuvo un comienzo difícil en cuanto a su salud, con un montón de retos y luchó y se enfrentó a ellos sola con sólo meses de edad. Y ahora es una niña cien por cien sana, como todo el mundo”.

Como activista LGBT+, Pablo reconoce que sólo pudo adoptar como hombre gay soltero gracias al poder de las campañas colectivas. Ahora anima a otros activistas a seguir sus pasos y continuar rompiendo barreras.

“Conoce a otros como tú. Organízate. Lucha por tu sueño”, dijo.

“El statu quo sólo puede romperse cuando nos organizamos con personas que luchan con problemas similares y empezamos a mostrar a la opinión pública las injusticias que vivimos. Todavía es ilegal ser gay en casi 70 países. En algunos de ellos incluso se aplica la pena de muerte. Así que aguanta y organízate”. Una publicación compartida por Pablo Fracchia (@pablitofracchia)